A raíz de varias situaciones que han ocurrido últimamente en nuestra realidad sancarlista, me he puesto a reflexionar acerca de aquellos que nos rodean. Muchas veces en el día a día no notamos lo valiosos que son o lo importantes que son para nuestra vida, o en el caso de que lo notemos pasamos por alto decírselos, pensando que lo podremos hacer más tarde o simplemente pensando que se sobreentiende.



Sin embargo tenemos que valorar a todos aquellos momentos en los que la pasamos bien con ellos o simplemente los momentos que compartimos con ellos. No dejemos a un lado esas muestras de afecto o aprecio ya que aunque no lo parezca son importantes, hacen sentir bien a los demás y nos hacen sentir bien con nosotros mismos.

Lastimosamente en nuestra vida no hay seguridad de levantarnos y volver a la cama en la noche por eso es importante vivir nuestra vida al máximo y disfrutar cada día como si fuera el último. Demostrando a los que nos rodean, familia, amigos, compañeros, profesores o personas que están en contacto con nosotros podremos lograr una vida feliz y buena para los que nos rodean y no nos arrepentiremos de no haberlo hecho. Los invito a vivir al máximo y a disfrutar cada día.

Nicolás Süssmann H.

Director Abra Palabra